Fiestas de Ulibarri.

     Ya ha llegado el último fin de semana de agosto, y con él las fiestas en Ulibarri. Las campanas y un par de tiros con escopeta, que este año no se puede arriesgar nadie a jugar con fuego, nos dieron el pistoletazo de salida. Desde allí, directos a ver la obra de guiñol que Luismi y Josebe llevaban preparando en secreto todo el verano. Fue para levantarse el sombrero, la verdad es que lo bordaron. Tanto los mas peques como los mayores nos lo pasamos en grande. Por cierto, fue todo casero, hasta el escenario, y de ello se encargaron Fernando, Nicolas, Santi, Lurdes, Edurne....
Pues oye, que le cogieron gusto y el sábado nos presentaron otra obra. ¡Fabuloso!

     A partir de aquí, comenzó a notarse un olorcillo.....¡empezaba el concurso de calderetes!, y allí los había de todo tipo: los Hermosa-Gaviria marmitako, Pepín de cordero, Amparo de potro, Conchi la de Eulate de bacalao, los Murguialday vaya rabo, y hasta “fideguá”, ¿se escribirá así?, nos preparó este año Juan Andrés.

cocineros
campeones y subcampeones del mus  
Campeones y subcampeones del mus
Los cocineros


     Nos pusimos las botas, y el premio, como no habia quien se pusiera de acuerdo para elegir al mejor, pues se lo dieron a todos.

                                                                       
     Mientras unos cocinaban, otros, a los que no se nos da tan bien, nos dedicamos a pasar la mañana en el campeonato de mus. Mira que habia buenos jugadores, pero al final nos hicimos con la Txapela la que suscribe y Eloy, su inseparable compañero de mus.

Todavía no hemos averiguado si es que sabemos jugar un poco o los aburrimos a todos los demas por pelmas. El caso es que tenemos todo un año por delante para chinchar a algunos con que los de la mesa de los malos ganaron el campeonato.

     
      Después de la última partida, casi sin darnos cuenta ya estaban montando los castillos hinchables para los crios. Aparecieron un montón como todos los años, unos a la carrera de sacos, otros a las piñatas, los otros a bucear en el cubo...

Rosario y Eloy   Juanjo y Tasi
Rosario y Eloy
            Juanjo y Tasi    


el caso es que habia juegos para todos los gustos. Al final juguetes para todos y ademas este año hasta camisetas para los padres ¡esto es un chollo! ...y como remate la chocolatada que entró de miedo (y sin gusto).
Allí estabamos con los bizcochos cuando empezaron a aparecer payasos, demonios, algún vaquero, brujas, Julio Cesar, y un par de abuelas con mucha marcha y empezamos a bailar.

Los disfrazados



      En la cena,. Pablo y Elvira llegaron casi al humo de las velas, ya nos habíamos comido la mitad. Sale el número 45, va y les toca el cesto. Algún día habrá que pasarse por Acedo a ver si empiezan el jamón.
Después, seguimos con la música, otra vez a bailar...y tambien a escuchar, porque estas fiestas no serían tales si Antonio no debiera la vida a su prieto azabache.

                                              
     Cuando se acabó la música nos buscamos otra diversión, tan tonta como ir probándonos una horrorosa peluca que apareció por allí, pero...que bien nos lo pasamos, todavía me duelen las mandibulas de reirme viendo la pinta que tenemos. Por cierto, hay unas fotos que no tienen precio.
Trasnochadores


     
     Un poquito de chorizo a la sidra , a dormir (el que se fue), el que no, a bandear, y al día siguiente, resaca, misa y unos pintxos buenísimos para acabar las fiestas....bueno no, lo de acabar es a la tarde cuando hay que recoger los trastos para dejarlo todo como estaba.

     Y con esto y un bizcocho....hasta las del año que viene, y si alguien se ha quedado con alguna duda, pues queda invitado.

     
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