
José Manuel González Ruiz de Zuazo (a la derecha) y su amigo experto en setas José Martínez de Albéniz Ruiz sujetando el ejemplar de “Cuesco de lobo”.
Por Pedro Luis Martínez de Albéniz Martínez.
“Hace unos días, nuestro compañero Manuel, un cazador de Zúñiga, Tierra Estella, paseaba por una zona boscosa del monte con sus perros cuando a lo lejos divisó algo extraño en una finca. Al acercarse para cerciorarse de lo que de lejos le habían parecido tres ovejas perdidas, se sorprendió con tres ejemplares de champiñón, seta u hongo de un tamaño considerable. Uno de ellos lo llevó a la sociedad de Zúñiga, donde los vecinos comentaban la extrañeza del tamaño. El mediano se lo trajo a José Martínez de Albéniz, un amigo de Galbarra en el Valle de Lana, experto en setas al que quiso enseñarle semejante hallazgo.
12,6 kilos de peso, un diámetro de más de 56 cm. y un perímetro de 1,54 m. eran las medidas del mediano de los tres “Pedos” ó “Cuescos de Lobo” (Lycoperdum perlatum) que encontró.
Una seta de las más abundantes de nuestros campos, aunque el tamaño medio es el de una pequeña y esponjosa pelotica de golf y en alguna ocasión como de tenis.
El nombre le viene de su etapa más madura, pues se abre un pequeño orificio en la parte superior y al más mínimo roce de algún animal al pasar o por el simple golpe de una gota de agua al caer, suelta por él una nubecilla marrón que son sus esporas, y parece como si de pedos se tratasen. Si lo pisas caminando, puedes preparar un pañuelo para limpiarte las botas, pues más que un pedo, parece una bomba de humo.
Parece ser que es comestible en su fase más tierna, aunque su calidad culinaria deja mucho que desear.
En la foto, José Manuel González Ruiz de Zuazo a la derecha y su amigo experto en setas José Martínez de Albéniz Ruiz sujetando el ejemplar de “Cuesco de lobo”.
Se da la casualidad de que hasta el momento, el record en tamaño y peso del mundo, es de una seta también encontrada en Navarra por un Palentino e inscrita en el libro Guinness de los records, pero de ocho kilos, así que podemos decir que Navarra es de record y ésta supera el anterior, aunque no va a estar inscrita en el libro.
Si estos amigos van a hacer rancho, tienen para uno bueno, que en tiempos de crisis… nunca se sabe que puede pasar.
Por cierto, el pequeño de los encontrados siguió creciendo en su lugar de nacimiento, pues no es bueno esquilmar el terreno de estas sorpresas que te da la tierra y quizás el año que viene, no dejen pasar la oportunidad de batir el record e inscribir a Zúñiga y Navarra en dicho libro.”
